Diestro: qué significa y por qué casi todos lo somos

Diestro, en breve

Ser diestro significa ser más hábil con la mano derecha que con la izquierda[1], y usarla de preferencia para escribir, lanzar o comer. Es lo más común: los zurdos rondan el 10,6%[2], así que nueve de cada diez personas son diestras.

Haz una prueba ahora mismo. Toma un bolígrafo y firma en un papel. Después cámbialo de mano y firma otra vez, justo debajo. Guarda esa segunda firma: volveremos a ella.

Una palabra con prestigio

Diestro viene del latín dexter, «derecho». Y en español la palabra nunca se conformó con hablar de manos: su segundo significado es hábil, experto, sobre todo en algo manual[1]. Un cirujano diestro no es necesariamente diestro de mano. Es, simplemente, bueno.

Tiene además dos vidas menos conocidas:

  • en heráldica, el lado diestro del escudo es el derecho de quien lo lleva, que es el izquierdo para quien lo mira;
  • en la plaza, el diestro es el torero que va a pie y tiene a su cargo la muerte del toro.

Su pareja latina, sinister, «izquierdo», tuvo peor suerte: en español nos dejó siniestro.

¿Así que la mano buena se quedó con la palabra buena?

Más o menos. El idioma guarda fósiles como estos, que dicen más de los viejos prejuicios que de las manos de nadie.

Diestro, zurdo y ambidiestro

El contrario de diestro es zurdo: quien usa de preferencia la mano izquierda. ¿Y quien usa las dos con la misma soltura? Es ambidiestro, una palabra con su propia historia — empezando por un toro que hería con los dos cuernos.

En resumen

  • Diestro: prefiere la mano derecha (y, de paso, es hábil).
  • Zurdo: prefiere la mano izquierda.
  • Ambidiestro: usa las dos con la misma habilidad.

Entre un extremo y otro hay mucha gente que escribe con una mano y lanza con la otra. Eso también es normal.

El mundo, mientras tanto, está hecho a tu medida. Tijeras, abrelatas, cucharones con pico, pupitres con la paleta a la derecha: casi todo da por hecho que eres diestro. Un zurdo lo nota cada día; tú, probablemente, nunca. Toma unas tijeras con la izquierda y corta un papel: bastan tres segundos para entenderlo. Quien tiene que elegir un ratón lo sabe bien, y por eso preparé mi clasificación de ratones para zurdos y ambidiestros.

Nueve de cada diez

Ese «nueve de cada diez» es sorprendentemente estable, pero la cifra exacta depende de cómo se pregunte. El mismo metaanálisis de 200 estudios encontró entre un 9,3% y un 18,1% de personas no diestras, según lo estricto que fuera el criterio[2].

Preguntar solo «¿con qué mano escribes?» da una cifra más baja que un cuestionario completo sobre lanzar, cortar o cepillarse los dientes. Por eso leerás «un 10%» en un sitio y «casi un 20%» en otro, y las dos cosas pueden ser ciertas.

El cerebro, sin mitos

¿Por qué casi todos somos diestros? Una parte de la respuesta la conocemos: cada hemisferio del cerebro controla sobre todo la mitad opuesta del cuerpo, así que la mano derecha obedece al hemisferio izquierdo.

El porqué de fondo sigue abierto. Los genes, el desarrollo antes del nacimiento y la cultura cuentan, y ninguno lo explica por sí solo. Desconfía de quien te diga que los diestros son «lógicos» y los zurdos «creativos»: es una historia bonita, pero la ciencia no la respalda.

Ser diestro no es una elección. Tampoco es una condena: tu mano izquierda no es inútil, solo está menos entrenada.

La otra mitad

Vuelve a mirar tu segunda firma. Cada vez que la izquierda toma el bolígrafo, tu cerebro abre un sendero nuevo: estrecho y lleno de piedras al principio, cada día un poco más transitado.

¿Quieres saber lo ancho que es tu sendero hoy? Haz el test ambidiestro: ocho preguntas y el resultado al instante. Después elige por dónde empezar con los ejercicios para volverse ambidiestro.

Si prefieres el mapa completo, lo he puesto en un libro: "Cómo volverse ambidiestro", con un test a fondo y ejercicios progresivos para convertir ese sendero en un camino.

Firma con la izquierda una vez al día durante una semana. Una sola línea. Luego compara. Si te ha servido, ¡compártelo con ese amigo que cree que la izquierda es la mano siniestra!

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Preguntas frecuentes

¿Cuál es el contrario de diestro?

El contrario de diestro es zurdo, la persona que usa de preferencia la mano izquierda. Quien usa las dos manos con la misma habilidad es ambidiestro, y quien usa una mano para unas tareas y la otra para otras, por ejemplo escribir con la derecha y lanzar con la izquierda, tiene una lateralidad cruzada o mixta.

¿Qué significa diestro en los toros?

En la tauromaquia, el diestro es el torero que va a pie y tiene a su cargo la muerte del toro, es decir, el matador. En las crónicas taurinas es habitual leer «el diestro» en lugar del nombre del torero, y la palabra no dice nada de la mano que usa.

¿Cuántas personas son diestras?

Alrededor de nueve de cada diez personas son diestras. El mayor metaanálisis sobre el tema, con casi dos millones y medio de personas, sitúa a los zurdos en torno al 10,6%, con estimaciones entre el 9,3% y el 18,1% según lo estricto que sea el criterio usado.

¿Un diestro puede volverse ambidiestro?

Sí, una persona diestra puede entrenar mucho la mano izquierda. La mano dominante no cambia, pero practicar cada día tareas como escribir, dibujar o usar el ratón con la otra mano durante unos minutos hace que los movimientos sean cada vez más precisos y menos cansados.

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El universo solo tiene sentido cuando tenemos a alguien con quien compartir nuestras emociones (Paulo Coelho).