Ratón para zurdos y ambidiestros: mi clasificación

La clasificación en breve

El mejor "ratón" para zurdos, para mí, no es un ratón: es el Magic Trackpad, porque no tiene lado bueno y pasa de una mano a otra en un segundo. Después, el Magic Mouse con un par de arreglos, el Logitech M190 si quieres gastar poco, el Penguin vertical para muñecas delicadas y el Logitech G PRO 2 para quien juega.

Cinco aparatos distintos, una sola regla: tienen que funcionar con las dos manos. No solo si eres zurdo. También si, como yo, quieres entrenar la mano débil sin comprar dos ratones (o dos mouse, si me lees desde el otro lado del charco).

Adiós, Magic Mouse

Durante años usé el Magic Mouse de Apple. La superficie táctil es una pequeña maravilla: deslizas, cambias de página, haces scroll en cualquier dirección. Pero es plano, bajito, y después de una jornada larga la mano pide tregua.

Así que busqué algo más ergonómico que siguiera siendo ambidiestro. Es más difícil de lo que parece: casi todos los ratones "cómodos" están esculpidos para la derecha. Esto es lo que encontré.

Primero: Magic Trackpad

Ni joroba, ni reposapulgar, ni lado. Lo pones a la derecha, lo pones a la izquierda, y no tocas ni un ajuste. Tienes todos los gestos del Magic Mouse y unos cuantos más.

La duda es la ergonomía. Un estudio de Harvard comparó un ratón convencional, un trackball, un touchpad independiente y un rollermouse. El touchpad, colocado en el centro de la mesa, dio hombros más neutros y menos actividad en los músculos extensores del antebrazo que el ratón clásico[1]. El mismo estudio reconoce que a los participantes les costaba usarlo. Al principio, sí. Luego se pasa.

El punto débil de verdad es que un solo dedo hace todo el trabajo. Mi truco: cuando el índice se cansa, cambio al corazón. Parece una tontería, pero el esfuerzo se reparte entre dos.

Y configúralo bien, porque ahí es donde se vuelve imbatible:

  • activa tocar para hacer clic, para no apretar todo el día;
  • activa el arrastre con tres dedos (Accesibilidad → Control del puntero → Opciones del trackpad);
  • usa los gestos para saltar de un escritorio a otro y Mission Control para verlo todo.

Busqué una alternativa más barata: en Mac no la hay. Los otros trackpads hacen lo básico, mover el cursor y desplazarse, pero los gestos completos de macOS solo los tiene el de Apple. Si el precio te frena, busca uno reacondicionado.

👉 Magic Trackpad en Amazon

mano-en-el-trackpad-junto-al-teclado.jpg

Imagen de Oakywood en Unsplash

Segundo: Magic Mouse

Si prefieres seguir con un ratón, el Magic Mouse es simétrico y funciona perfectamente con la izquierda: basta con intercambiar el clic principal y el secundario en los ajustes del Mac.

Pero solo, es demasiado plano. Añádele las MagicGrips de Elevation Lab, dos bandas de silicona que se pegan a los lados y ensanchan el agarre. Van en ambos lados, así que sigue siendo ambidiestro. Oficialmente están hechas para el Magic Mouse 1 y 2; el modelo USB-C tiene la misma carcasa, pero revisa las opiniones recientes antes de comprarlas.

El otro defecto no tiene arreglo: el puerto de carga está debajo. Mientras carga, no lo usas. A mí me saca de quicio, pero entiendo a quien no quiere renunciar a lo táctil.

👉 Magic Mouse en Amazon · MagicGrips en Amazon

Tercero: Logitech M190

Primero probé el Logitech Pebble Mouse 2: silencioso, Bluetooth, ligerísimo. Perfecto para viajar, pero demasiado pequeño para mi mano. Si tienes las manos pequeñas, o va a vivir en la mochila, sigue siendo una gran opción.

Para el día a día apostaría por el Logitech M190: Logitech lo vende como ambidiestro y pensado para manos medianas y grandes, y mide unos 11,5 × 6,6 cm frente a los 10,7 × 5,9 del Pebble. Todavía no lo he probado. Un detalle importante: no tiene Bluetooth. Usa un receptor USB-A, así que en un Mac con solo puertos USB-C necesitarás un adaptador.

👉 Logitech M190 en Amazon · Pebble Mouse 2 en Amazon

Cuarto: el pingüino

Parece raro. Lo es, y a propósito. El Posturite Penguin es un ratón vertical: la mano lo sujeta de lado, como en un apretón de manos, y un interruptor en el centro lo pasa de diestro a zurdo. Casi todos los ratones verticales existen solo para la derecha, o en una versión aparte para zurdos. Este no.

No lo he probado. Lo recomendaría a quien ya tiene molestias en la muñeca, contando con unos días de adaptación. Hay tres tallas: mide desde el primer pliegue de la muñeca hasta la punta del dedo corazón (S hasta 16 cm, M de 16 a 18, L más de 18). Suele estar agotado.

👉 Penguin en Amazon

Quinto: para jugar

Casi todos los ratones gaming "simétricos" siguen teniendo los botones laterales solo a la izquierda: un zurdo acaba pulsándolos con el meñique. El Logitech G PRO 2 LIGHTSPEED lo resuelve con botones laterales magnéticos que colocas en el lado que quieras, o en los dos. No lo he probado. Si te interesa la relación entre manos y videojuegos, la cuento en ambidiestros y videojuegos.

👉 Logitech G PRO 2 en Amazon

Cambiar de mano

Y por eso un ratón ambidiestro importa aunque no seas zurdo. Un estudio de 1999 midió cuánto pierdes usando la mano menos entrenada: unos 180 milisegundos en toda la tarea, una diferencia que se reduce con la práctica. Los propios autores recomiendan usar la otra mano para prevenir el estrés repetitivo[2].

Otro estudio pasó el ratón a la izquierda: menos flexión del hombro y menos extensión de la muñeca. Al cabo de un mes la gente era más rápida y se sentía más cómoda, aunque todavía algo más lenta que con la derecha[3]. Y quienes entrenaron la mano no dominante durante seis semanas mejoraron también con la dominante[4].

Estudios pequeños, de 11 a 27 personas. Pero todos apuntan en la misma dirección.

La regla de los 15 minutos

En el estudio de 2021, los participantes entrenaban la mano débil 15 minutos al día, cinco días a la semana, durante seis semanas. Cópiales el plan: pasa el trackpad o el ratón al otro lado un cuarto de hora, cada día. El primer día te parecerá escribir con guantes. Es normal.

Si quieres entrenar la mano débil también lejos del escritorio, empieza por los ejercicios para volverse ambidiestro. Y si aún no sabes de qué lado estás, haz antes el test ambidiestro.

Un aparato simétrico. Una mano nueva. Quince minutos.

¿Con qué apuntas tú, y con qué mano? Cuéntamelo en los comentarios, y si te ha servido, pásaselo a ese amigo zurdo que sigue peleándose con el ratón equivocado.

Portada del libro Cómo volverse ambidiestro

El ratón es solo el principio: entrena toda la mano con el libro

Publicado por Mattia Penna el 5 de octubre de 2026.
Compartir
El universo solo tiene sentido cuando tenemos a alguien con quien compartir nuestras emociones (Paulo Coelho).
Deja un comentario
La dirección de correo electrónico no se publicará. Los campos obligatorios están marcados con un *

¿Listo para desbloquear tu potencial?

He reunido todo lo que he aprendido sobre la ambidestreza en mi nuevo libro: "Cómo volverse ambidiestro".
Es un recorrido práctico y guiado, pensado para quienes quieren pasar de la simple curiosidad a la acción. Dentro encontrarás un test detallado, decenas de ejercicios y un fascinante viaje para descubrir las increíbles capacidades de tu cerebro.


Sobre el Autor
Mattia Penna

Mattia Penna creció entre las montañas del Valle Cervo, en el Piamonte (Italia). Es desarrollador de software y lleva años practicando y estudiando la ambidestreza. Escribe para acercar esta habilidad a todos, explicando qué dice la investigación y cómo ponerla en práctica.