Qué es un jugador ambidiestro en el fútbol

Qué es un jugador ambidiestro en el fútbol

Un jugador ambidiestro en el fútbol es aquel capaz de golpear, controlar y regatear con ambas piernas a un nivel similar. En la práctica casi ninguno nace así: la inmensa mayoría tiene un pie dominante[1] y ha dedicado años a entrenar el otro. En inglés se les llama two-footed, "de dos pies".

Imagina la escena. Un extremo corre por la banda, dirigiéndose al área de penalti. El defensa le espera, sabiendo que es diestro y se prepara para cerrarle el espacio para un centro. Pero en el último momento, con una finta seca, el jugador se va hacia dentro con la izquierda y saca un disparo potente y preciso que se cuela por la escuadra. El defensa queda descolocado, el portero inmóvil.

Esto no es magia. Es la ventaja táctica más devastadora del fútbol moderno: la capacidad de usar ambos pies. Es lo que hizo tan difíciles de marcar a Andreas Brehme, Santi Cazorla y Ousmane Dembélé. Pero, ¿es un talento innato o una habilidad que se puede entrenar?

Si buscas los nombres, los he repasado en jugadores ambidiestros: quién lo es de verdad, quién no, y por qué.

Ambidestreza natural y funcional

En el fútbol, a un jugador que sabe usar ambos pies se le suele llamar "ambidiestro". Es importante hacer una distinción:

  • El ambidiestro natural: Es una condición muy rara. Son personas que, desde pequeñas, no tienen una preferencia clara entre el pie derecho y el izquierdo. Son una verdadera anomalía estadística.
  • El ambidiestro funcional: Es la categoría a la que pertenece la gran mayoría de los jugadores que usan ambos pies. Son jugadores que, a pesar de tener un pie dominante, han dedicado miles de horas a entrenar su pie "débil", hasta el punto de convertirlo en un arma fiable y eficaz, casi como el otro.

Soy más preciso con la izquierda, pero le pego más fuerte con la derecha.

Andreas Brehme, que en los Mundiales marcó un penalti con la izquierda en 1986 y el decisivo de la final de 1990 con la derecha[2].

Conviene señalar que ambidiestro nació para las manos: viene del latín dexter, "derecho". Pero la RAE lo define también para quien usa igual el pie izquierdo y el derecho, así que en el fútbol es la palabra correcta. Lo he contado en ambidiestro con los pies, junto con lo raro que es en realidad.

Tener dos pies en el campo

Saber usar ambos pies no es solo una exhibición de técnica, sino un arma estratégica que ofrece enormes ventajas:

  • Imprevisibilidad total: Un jugador con dos pies puede regatear, pasar o chutar desde cualquier lado, haciendo casi imposible para un defensa anticipar sus movimientos. Puede jugar en la banda derecha o izquierda con la misma eficacia.
  • Velocidad de ejecución: Al no tener que "acomodarse" el balón a su pie bueno, el jugador puede ejecutar la jugada una fracción de segundo más rápido. En el fútbol actual, esa fracción de segundo lo es todo.
  • Mejores ángulos de tiro y pase: Tener dos pies disponibles duplica las opciones. Puedes chutar desde posiciones que serían incómodas o imposibles para un jugador "de un solo pie", sorprendiendo al portero.
  • Valor de mercado: en las grandes ligas europeas, los jugadores con dos pies cobran una prima salarial considerable, incluso a igual rendimiento[3]. La escasez se paga.

Cómo entrenar el pie débil

La buena noticia es que cualquiera puede mejorar su pie débil. No te convertirás en Paolo Maldini de la noche a la mañana, pero con constancia, los resultados llegarán. Aquí tienes por dónde empezar:

  1. La pared es tu mejor amiga: Empieza con lo más sencillo. Pasa el balón contra una pared usando solo tu pie débil. Primero con el interior del pie, luego con el empeine, luego con el exterior. Cien repeticiones al día hacen milagros.
  2. Toques y control: Intenta hacer toques alternando los pies. Y cuando controles un pase, oblígate a hacerlo con el pie débil. Al principio será torpe, pero tu cerebro empezará a crear las conexiones adecuadas.
  3. Conducción entre conos: Coloca conos o botellas y conduce el balón usando solo tu pie débil. Concéntrate en mantener el balón cerca del pie.
  4. Tiros a portería vacía: No pienses en la potencia, sino en la precisión. Empieza desde cerca y chuta hacia la portería vacía, intentando dar a los palos o a esquinas concretas, siempre y solo con el pie débil.

La clave es la repetición obsesiva y la paciencia. Estás enseñando a tu cerebro un nuevo idioma.

Más allá del campo de fútbol

Entrenar el pie débil en el fútbol es un ejemplo práctico perfecto de los principios de los que siempre hablo aquí en el blog: el lado débil no es incapaz, solo está poco entrenado, y lo que lo cambia es la repetición constante, aunque sea aburrida.

El método y la disciplina necesarios para mejorar en el fútbol son los mismos que se necesitan para aprender a escribir o dibujar con la otra mano. Es un camino de crecimiento completo.

Si esta idea de "entrenamiento bilateral" te fascina y quieres aplicarla no solo con los pies sino también con las manos, te recomiendo que leas este artículo donde profundizaremos en cómo volverse ambidiestro.

En mi libro "Cómo volverse ambidiestro" reuní tests y ejercicios progresivos para entrenar el lado débil con las manos: el mismo método que en el campo se usa con el pie.

Portada del libro Cómo volverse ambidiestro

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Preguntas frecuentes

¿Qué significa ser ambidiestro en el fútbol?

En el fútbol, ser ambidiestro (o más comúnmente 'de dos pies') significa tener la capacidad de chutar, pasar y controlar el balón con casi la misma eficacia tanto con el pie derecho como con el izquierdo. Esto hace que un jugador sea extremadamente impredecible y versátil.

¿Quiénes son los futbolistas ambidiestros más famosos?

Los nombres con mejores pruebas son Andreas Brehme, que marcó penaltis en Mundiales con las dos piernas, Santi Cazorla y Ousmane Dembélé. Kevin De Bruyne aparece a menudo en estas listas, pero es un diestro natural con una izquierda excepcional, no un ambidiestro de verdad.

¿Se puede llegar a ser ambidiestro en el fútbol de adulto?

Sí, absolutamente. Aunque quizás nunca se alcance la sensibilidad del pie 'natural', con un entrenamiento constante y específico, es posible mejorar drásticamente la fuerza, la precisión y el control del pie débil a cualquier edad, convirtiéndose en un jugador 'funcionalmente' de dos pies.

¿Cómo se entrena el pie débil en el fútbol?

Se empieza con ejercicios básicos: toques solo con el pie débil, pases contra una pared, y control y conducción del balón. Gradualmente, se pasa a tiros a puerta y centros. La clave es la repetición constante y la paciencia.

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El universo solo tiene sentido cuando tenemos a alguien con quien compartir nuestras emociones (Paulo Coelho).